Una de las industrias más destructivas del planeta también es de las más herméticas. La cría industrial de animales para carne, huevos y leche genera enormes ganancias para unos cuantos, mientras acelera las crisis ambientales y de salud, además de causar sufrimiento a una escala inimaginable. Es hora de revelar algunos de sus peores impactos para que, con más información, podamos tomar decisiones más conscientes por el bienestar de nuestro planeta, nuestra salud, los animales y el futuro de todos.
1. La ganadería es la principal causa de deforestación
La cría de animales para carne, lácteos y huevos es la mayor causa de deforestación en zonas tropicales. Esto se debe principalmente a la ganadería vacuna, pero también al cultivo masivo de soya que se utiliza para alimentar a los animales en las granjas industriales de todo el mundo, incluyendo vacas lecheras, cerdos, pollos y hasta peces.
2. La ganadería está llevando a muchas especies al borde de la extinción
Cuando se destruyen los bosques y otros hábitats, los animales silvestres que dependen de ellos también desaparecen. Desde 1970, las poblaciones de fauna silvestre han disminuido en promedio un 70 %. Es una crisis global que amenaza con borrar la biodiversidad del planeta.
3. La ganadería genera el 14.5 % de los gases de efecto invernadero
La producción de carne, leche y huevos es uno de los principales motores del colapso climático. Gran parte del daño viene por la destrucción de tierras para pastoreo o cultivos destinados a alimentar a miles de millones de animales en granjas industriales. Además, las emisiones de metano que emiten estos animales hacen que esta industria sea especialmente peligrosa para nuestro futuro.

4. La ganadería contamina el agua… y nadie rinde cuentas
Miles de millones de animales criados para consumo producen millones de toneladas de desechos tóxicos. ¿A dónde va todo ese desperdicio? pues termina en ríos y lagos, destruyendo ecosistemas y convirtiendo el agua en un peligro incluso para nadar. Aunque hay abogados que llevan décadas luchando por frenar esta destrucción, los intereses corporativos siguen protegiendo a la industria y, mientras tanto, el desastre ambiental empeora.
5. Cada año, la ganadería encierra a miles de millones de animales… y legalmente los mutila
Cada año, alrededor de 80 mil millones de animales sintientes son sometidos a condiciones de sufrimiento extremo en granjas industriales. Viven en espacios reducidos, les quitan a sus crías, padecen enfermedades sin tratar, son inseminados a la fuerza y mutilados: les cortan la cola, les liman los dientes, les arrancan los cuernos… todo esto sin anestesia. Estas prácticas son legales gracias al poder de cabildeo de la industria.
6. La ganadería industrial también explota a las personas, quienes pagan un precio muy alto
Quienes trabajan en granjas y mataderos suelen recibir sueldos de miseria a cambio de realizar algunos de los trabajos más peligrosos del mundo. Desde manejar químicos tóxicos y animales asustados hasta operar maquinaria riesgosa y tomar decisiones inmediatas en fracciones de segundo. Incluso las personas más fuertes terminan lesionadas o, en algunos casos, pierden la vida. También son comunes los problemas de salud mental, el abuso de sustancias, la violencia, el trabajo forzado y hasta el trabajo infantil. Esta es una de las industrias más abusivas que existen.

7. La ganadería contribuye a crear bacterias resistentes a los antibióticos que matan personas
Las condiciones sucias e insalubres de las granjas industriales —de donde proviene la gran mayoría de la carne, lácteos y huevos— son el caldo de cultivo perfecto para que surjan enfermedades. Para mantener con vida a los animales en estas condiciones, se les administra una gran cantidad de antibióticos. Pero esto solo acelera la resistencia bacteriana y pone en riesgo nuestra capacidad de tratar enfermedades humanas. Tan solo en Estados Unidos, cada año mueren unas 35,000 personas por infecciones resistentes a los antibióticos.
8. Las granjas industriales son caldo de cultivo para la próxima pandemia… y están más cerca de lo que crees
En estos espacios abarrotados y con animales inmunosuprimidos, los virus circulan con facilidad. Tarde o temprano, alguno escapa. Si tenemos suerte, alguien se enferma levemente y se recupera. Si no, el virus se transmite entre personas y puede causar enfermedades graves e incluso muertes. Las granjas de aves y cerdos son las más peligrosas. Se sabe que ciertas variantes de gripe aviar pueden matar al 60 % de las personas infectadas.

9. La ganadería industrial vale más de un billón de dólares y ha creado a algunas de las personas más ricas del mundo
No te dejes engañar por las imágenes de granjitas familiares y prados verdes. Las granjas modernas son naves metálicas enormes y patios sin vida donde se hacinan miles de animales. En esta industria despiadada, las ganancias millonarias van a unos pocos, gracias a las ventas masivas, los subsidios públicos, las exenciones fiscales y otros apoyos. La familia que controla Cargill, uno de los gigantes de la agroindustria, cuenta con 14 multimillonarios. Mientras tanto, su negocio contamina, destruye y enferma.
10. La agroindustria invierte millones en cabildeo para evitar regulaciones
Las grandes empresas del sector tienen asiento en las mesas más altas de la política. Pagan sumas millonarias a funcionarios y legisladores para frenar leyes, silenciar denuncias o evitar que salgan a la luz investigaciones incómodas. Una de las firmas más grandes, JBS, cuyos productos se venden en todo el mundo, ha admitido haber sobornado a más de 1,800 políticos y está vinculada a corrupción, manipulación de precios y uso de información privilegiada. ¿Por qué seguimos dándoles nuestro dinero?
11. La industria ganadera está exenta de muchas leyes de bienestar animal y parece ignorar las ambientales
Si tratáramos a un perro o gato como se trata a los cerdos o pollos en las granjas industriales, estaríamos cometiendo un delito. Mutilar a un animal de compañía sin anestesia o degollarlo es ilegal. Pero la ganadería industrial goza de excepciones que la liberan de estas leyes. Y en cuanto a las leyes ambientales… pareciera que simplemente las ignoran sin consecuencia alguna.

12. La industria animal es experta en publicidad engañosa: greenwashing y humane washing
¿Y por qué no sabías todo esto? Porque la industria ha perfeccionado el arte de engañar. Asegura que los animales viven bien, que sus prácticas son sostenibles, que sus granjas son familiares y felices. Nada de esto es cierto. Son estrategias de mercadotecnia para tranquilizar conciencias y ocultar la realidad.
También tenemos un secreto…
La agroindustria es una amenaza para los animales, las personas y el planeta. Y aunque haga todo lo posible por comprar protección, manipular la información, acallar críticas y acumular más riqueza… las personas aún tienen el poder.
Porque podemos detenerla simplemente dejando de consumir sus productos.



